Se juega como se entrena

Se juega como se entrenaSe juega como se entrena, es una frase que se adapta muy bien a nuestro día a día.

La escuché, por primera vez, hace tres décadas atrás cuando jugaba al fútbol, y la verdad, que en su día no tomé conciencia de la profundidad e importancia que tenía en ese momento y de la dimensión que tiene para las personas, a la hora de alcanzar objetivos.

Me parece una frase muy potente, porque se la puede aplicar a cualquier aspecto de tu vida, ya sea, tanto en el plano profesional, como en las actividades personales.

Escucho diariamente a muchas personas vivir atrapados en una queja permanente, fundamentalmente porque la suerte no los acompaña. Y esto hace que sin darse cuenta entren una dinámica muy negativa, en donde la crítica y la envidia son el común denominador de cada uno de sus días.

Muchas personas viven esperando que las oportunidades les lleguen como arte de magia, sin hacer nada por ello, y a su vez, se nutren de pensamientos negativos y limitantes tales como:

“El día que tendré dinero aprenderé a invertirlo.”

“Cuándo sea jefe ya me pondré a formarme en Liderazgo.” 

“No tengo suerte, para que voy a esforzarme.”

“El día que se vaya la crisis, volveré a tener dinero.”

“Para qué voy a cambiar, si el mundo no cambia.”

Y puedo citar muchas más (no quiero intoxicar más al artículo porque con estas ya tenemos bastante).

Si tú mente está plagada de frases como las que he citado y quieres tener oportunidades, te recomiendo que comiences desde hoy a eliminarlas de tu cabeza, porque si no te será muy difícil verlas cuándo se te presenten delante de ti.

Se juega como se entrena, se refiere a prepararse para competir al máximo, y aprovechar la oportunidad cuando te aparezca; porque si no estás preparado en el momento que golpee a tu puerta, ésta se irá, no te esperará, e irá en busca de otros.

Hasta que llega tu momento, debes aprender a transitar las 10 etapas del proceso de saber esperar, el cual está compuesto por: 

  • Esfuerzo.
  • Trabajo.
  • Paciencia.
  • Dedicación.
  • Motivación.
  • Gestión de tus voces internas.
  • Crear un escudo protector frente a los mensajes tóxicos de tu entorno.
  • No caer en la desidia.
  • Estar concentrado en la tarea de cada momento.
  • No saltarse etapas del proceso.
  • Y el estar preparado esperando el momento,  sirve para cuándo la vida, tu jefe, el míster, un cliente, una posible pareja, un amigo, un hijo, los padres, el proyecto de tu vida…, te diga:

“Salta al campo que te necesito.”

Las oportunidades y las peticiones no avisan cuando llegan, se presentan sin previo aviso y ahí te reclaman, sin tiempo a prepararte ni a excusarte; es un “toma o lo dejas”, y si se va porque no estabas preparado, luego las excusas y lamentaciones no te servirán para nada.

Insisto y sostengo que la frase “se juega como se entrena”, es de aplicación diaria a cualquier aspecto de tu vida, porque si entrenas a tope diariamente, cuando aparezca la oportunidad seguramente no la dejarás escapar.

En cambio, si te pasas el tiempo lamentándote sin hacer nada, esperando que llegue tu oportunidad, y a partir de ese momento pondrás manos a la obra; seguramente el momento te superará y te arrollará.

“Se juega como se entrena” es un muy buen elemento de para auto evaluarse, y saber, si te estás esforzando al máximo o no.

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